En presencia de radiación ultravioleta, el dióxido de titanio se convierte en un oxidante potente que destruye los contaminantes tales como los COV, NOx, bacterias o virus. Con este proceso, los olores y los contaminantes son destruidos y no enmascarados o capturados.
Al contrario que otras tecnologías, la fotocatálisis no produce ozono.
La fotocatálisis se está desarrollando hoy día en sectores tan variados como los vidrios auto-lavables (bioclean de Saint Gobain), o bien para la purificación del aire.
Para saber más : Wikipedia, FFP